El día a día de una practicante invidente junto a su perro guía, en el Hospital Victoria

Todos los días, Lady llega muy temprano al Hospital Victoria en la localidad de San Cristóbal. El bus de la Universidad Nacional, es el encargado de dejarla en toda la puerta de la unidad asistencial de la Subred Centro Oriente. Se baja, toma su mochila, la lonchera y agarra la cadena de su mejor amiga, Thali, quien es su visión y quien se encarga de llevarla al interior del hospital, al servicio donde ella recibe clases; pero también, donde cumple una cita con sus pacientes.

“Vengo con mi perrito guía, hay una oficina y ahí lo dejo, mientras yo entro al Hospital Día, mi servicio”, manifestó Lady.

Thali llegó a su vida hace más de cuatro años. Es su amiga, compañera de vida, pero lo más importante, sus ojos. Gracias a ella, Lady puede movilizarse a cualquier lugar sin ninguna inconveniencia, a pesar de tener una enfermedad degenerativa en sus ojos, que le afecta en casi el 90% de su visión.

“Me hace sentir segura. Yo puedo estar con bastón pero puedo estar más segura con ella. Siento que es algo muy importante para mi vida” afirmó la estudiante.

Más que una mascota, asegura que es su complemento. “Cuando no alcanzo a ver las bajadas, ella me avisa. Para un poquito y yo con el pie toco y sé que hay algo y camino despacio para saber qué hay ahí”.

Lady tiene 27 años y está culminando la carrera de Terapia Ocupacional en la Universidad Nacional. Actualmente cursa el noveno semestre y a su vez, realiza las prácticas en el Hospital Victoria, un lugar que le ha abierto las puertas para que se forme profesionalmente.

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